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lunes, 11 de mayo de 2015

De recursos y agotamiento

Hoy os traemos un vídeo que es posible que os suene un poco apocalíptico. No es nuestra intención serlo, pero el vídeo en concreto explica conceptos muy interesantes sobre las consecuencias de nuestro actual ritmo económico y el agotamiento de los recursos esenciales para mantenerlo.

Debido a lo finito de estos recursos es posible que dentro de unas pocas décadas estemos en una situación muy difícil. Empecemos a concienciarnos.


(subtítulos en castellano disponibles)

miércoles, 26 de junio de 2013

Del crecimiento vegetal y su dirección

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han identificado parte del mecanismo molecular que coordina la dirección de la expansión celular de las plantas, un proceso fundamental para la adquisición de la forma. Este trabajo, en el que también ha participado el Departamento de Medioambiente, Agronomía y Producción de Cultivos de la Universidad de Padua (Italia), ha sido publicado en la revista Current Biology.
El desarrollo de las plantas se basa en patrones específicos de división y expansión celular. La dirección de la expansión celular viene determinada por los microtúbulos, estructuras tubulares de las células eucariotas responsables de la división celular compuestas principalmente por una proteína llamada tubulina. Pero se desconoce qué mecanismos moleculares regulan la disposición de los microtúbulos.
“Entre las moléculas que influyen en la dinámica de los microtúbulos se encuentran las hormonas giberelinas, que promueven la expansión celular y además hacen que los microtúbulos se orienten perpendicularmente al eje de crecimiento de la planta. La incógnita era cómo se coordinaban estos dos procesos”, explica Miguel Blázquez, investigador del CSIC en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, centro mixto del CSIC y la Universidad Politécnica de Valencia.
Célula vegetal en la que la predolfina está en parte en el citosol y en parte en el núcleo./ CSIC

Según comenta el investigador del CSIC David Alabadí, “durante la investigación se ha observado que la orientación de los microtúbulos depende de la interacción física entre las proteínas DELLA del núcleo de la célula y de la prefoldina, una proteína cuya función consiste en ayudar a otras proteínas a adoptar un correcto plegamiento que les permita desempeñar su función biológica. En presencia de giberelinas, las proteínas DELLA se degradan y la predolfina permanece en el citoplasma y es funcional. Sin embargo, en ausencia de giberelinas, la predolfina se localiza en el núcleo celular, lo que compromete disponibilidad de tubulina y afecta a la organización de los microtúbulos”.
La relevancia del hallazgo reside en que “pone de manifiesto el papel de las proteínas DELLA como coordinadoras de varios procesos necesarios para el crecimiento vegetal y responde a la pregunta de cómo se coordinan los procesos de expansión y dirección celular”, añade Blázquez. “La alteración de la función de la predolfina debido a la interacción entre proteínas había sido observada previamente en células animales durante infecciones virales, donde actúa como factor de transcripción genética, lo que plantea la pregunta de si la predolfina puede tener más funciones en las células vegetales”, concluye Alabadí.
El trabajo ha permitido diseccionar los distintos cometidos que cumplen las proteínas DELLA y proporciona una estrategia futura para separar sus funciones, algo esencial  en casos en los que se quiere modificar una de las funciones de las giberelinas sin alterar las otras. La investigación podría tener importantes aplicaciones en el sector agronómico ya que proporciona claves para modular la forma de las plantas.
Fuente: CSIC

sábado, 21 de abril de 2012

De dinosaurios y crecimiento

Dos estudios recientes defienden que algunos dinosaurios crecieron hasta alcanzar tamaños gigantescos para evitar la competencia con los individuos jóvenes de su propia especie en lugar de crecer, y crecer, para aprovechar la abundancia de oxígeno, las altas temperaturas o los grandes territorios disponibles. Pero su espectacular tamaño también pudo haber sido su perdición.

Se ha argumentado que los dinosaurios fueron capaces de crecer rápidamente y sostener sus grandes masas cuando las temperaturas eran cálidas, los niveles de oxígeno eran altos, y las masas de tierra, como el supercontinente Gondwana, proporcionaban espacio suficiente.

Pero aunque la idea de que ciertas condiciones ambientales favorecieron el crecimiento de los dinosaurios ha sido popular entre los paleontólogos, hay pocas evidencias de que así fuera.

Para ver si la relación podía probarse, Roland Sookias, un biólogo de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, en Alemania, y sus colegas examinaron si los cambios en el tamaño corporal iban unidos a cambios en los factores ambientales. Sus hallazgos se publicaron en Biology Letters el pasado miércoles.

El equipo utilizó la longitud de los huesos del muslo para definir los tamaños de cuerpo de más de 400 especies vivas durante el Pérmico,  el Triásico y el Jurásico (de 299 millones a 145 millones de años antes de ahora)

Los investigadores compararon los tamaños con los registros de los niveles de oxígeno en la atmósfera, las temperaturas y la superficie disponible de tierra seca cuando estos animales estaban vivos y no encontró ninguna correlación. Para comprobar sus resultados, también compararon las mismas variables ambientales con el tamaño de los mamíferos que vivieron entre el Paleoceno y el Pleistoceno (de 65 millones a 0,01 millones de años antes de ahora). De nuevo, no había ninguna relación.

"Nuestros resultados apoyan la idea de que los factores biológicos, tales como la tasa de crecimiento, fueron más importantes en determinar el tamaño corporal máximo de lo que eran los factores ambientales" comenta Richard Butler, paleontólogo de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich y co-autor del estudio .



En otro estudio publicado en Biology Letters el miércoles, Daryl Codron, un zoólogo de la Universidad de Zurich, en Suiza, y sus colegas argumentan que la clave para el tamaño de algunos dinosaurios se encuentra en las limitaciones de la puesta de huevos.




Huevos grandes deben contar con cáscaras gruesas, que hacen que sea difícil para el embrión en desarrollo respirar mediante el intercambio de gases con el mundo exterior. Esto pone un límite superior para el tamaño del huevo. Por lo tanto, a pesar de que crecieron hasta convertirse en gigantes, los dinosaurios se vieron obligados a tener crías relativamente pequeñas. Las crías de titanosaurios, por ejemplo, eran casi 2.500 veces más pequeñas que los adultos de 4 toneladas. Por el contrario, la cría de una elefanta asiática (Elephas maximus) es aproximadamente 25 veces más pequeña que su madre.

Cuando las crías de animales grandes empiezan siendo mucho más pequeñas, tienen que crecer a través de un gran rango de tamaños antes de alcanzar la edad adulta, y compiten con las especies de diferentes tamaños con las que se cruzan.

Codron y sus colegas han desarrollado un modelo que sugiere que hubo una intensa competencia entre los dinosaurios pequeños y medianos, de modo que era difícil para los adultos de tamaño medio perdurar, por lo que los adultos tenían que seguir creciendo hasta alcanzar tamaños muy grandes para obtener así una ventaja competitiva. 


Fuente: Nature News

PD. ¿Molan las imágenes, eh? :-)