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martes, 22 de noviembre de 2011

De linces y Jaén


El lince ibérico se empezó a reintroducir en el río Guarrizas (Jaén) en diciembre de 2010. Esta reintroducción se ha reforzado con la liberación de un nuevo ejemplar, un macho nacido en 2009 en la cercana zona de Valquemado, en la Sierra de Andújar (Jaén), según ha informado la Consejería andaluza de Medio Ambiente.
Esta liberación, como las anteriores, se ha realizado mediante una suelta blanda, consistente en introducir a este felino en un cercado de adaptación de cuatro hectáreas donde se aclimatará a su lugar de suelta definitiva durante varias semanas. De esta forma se minimiza el estrés que pueda sufrir el animal al cambiar su territorio... un cambio más gradual es más fácil de soportar.

La suelta se ha producido antes de que comience el periodo de celo del lince ibérico, que tiene lugar entre final de año y principios del próximo, para que el ejemplar se haya fijado al nuevo territorio para entonces.
Con este macho, ya son seis los linces liberados en la zona de Guarrizas para que formen una nueva población estable. De estos seis, tan solo sobreviven cuatro.
Por otro lado, los técnicos del programa de conservación del lince ibérico tuvieron que sacrificar el 16 de noviembre a la hembra 'Duna', albergada en el Centro de Cría de El Acebuche (Doñana), con lo que son once los felinos muertos por la Enfermedad Renal Crónica (ERC).

Fuente: El Mundo

lunes, 12 de septiembre de 2011

De linces y LIFE




Hace unos días comentaba que se había aprobado el tercer proyecto LIFE para la recuperación del lince ibérico, en peligro crítico de extinción.

Los políticos correspondientes han aprovechado la situación para salir a la palestra y quedar bien hablando de todo lo que quieren hacer. Un reto es conseguir que la especie pase de estar en peligro crítico de extinción a estar solo en peligro crítico. Otro objetivo es pasar de los 270 ejemplares en 2010 a 450 en 2016. Esto sería mucho más fácil de conseguir si se prohibiera el control de depredadores en las comunidades autónomas, ya que no solo de atropellos y enfermedades mueren los linces.

El control de depredadores implica el uso de lazos y trampas para zorros y otros depredadores que pueden suponer un problema para la explotación cinegética, pero que no hacen distinciones a la hora de acabar con la vida de un zorro o la de un lince, tal y como señales desde Ecologistas en Acción.

El uso de trampas puede estar evitando que los linces se expandan más allá de las fronteras andaluzas y que no sean capaces de recolonizar territorios óptimos para ellos en Extremadura y Castilla-La Mancha.

Fuentes: Público, El Mundo